1/9/11

El Joven Redactor y su calvario



- Me mandó a llamar, Jefe
- Sí. Vos me tenés que ayudar, Joven Redactor.
- ¿Yo? ¿y por qué?
- No importa, me tenés que conseguir algo para el estómago
- Discúlpeme que se lo diga así, pero Ud. nunca tuvo estómago...
- ¿No ves? no me siento nada bien
- Más que verlo, lo siento... ¡que olor que hay en esta oficina, Jefe!
- Bueno, todo tiene que ver con todo... pasa que no puedo parar de entrarle a la pata de jamón extra premium que compré la semana pasada. Es una delicia. El problema es que en casa se rompió la heladera y no me quedó otra que tenerlo acá. Se cortó la cadena de frío y está medio verdoso, pero se deja comer, ¿no querés?
- Paso, paso
- Andá a la farmacia que está acá al lado y traeme una tira de Buscapina. Pedí que te lo fíen hasta el viernes.
- Jefe, es un local de Mega Farmashopping Ultra, no tienen noción de lo que significa "fíar"
- ¡Qué desalmados! Buenos, esperemos que pase pronto. Me contó la secretaria que anduviste por La 14, ¿me trajiste algo?, ¿un vinito?, ¿un licorcito, tal vez?
- ¿De que me está hablando?
- "La 14", donde venden "chupi". Hace mucho que no voy ¿cómo estaban los precios?
- No sea cínico. Estuve en la Comisaría 14!!!! Preso y por su culpa.  La Oficina de Correos me mandó a la Policía por no pagar el envío de esa porquería de jamón que ahora está comiendo.
- No dramatices. Tengo conocidos ahí, son buena gente...
- Cuando llegué y les conté que era empleado suyo se enfurecieron y me mandaron al calabozo con dos tipos denunciados por pederastia.
- La vida te pone estas pruebas, Joven Redactor...

- Hablemos de algo un poco más grato: ¿Qué novedades tiene acerca de mi piloto para televisión? ¿Qué le dijo su primo, el productor?
- Eeeehhh eeehhhh... el piloto....
- Sí, mi piloto. Le entregué unos libretos para presentarlos y así poder filmarlos.
- Claaaaaro, el piloto. "Pilotazo", le llamaría yo... eemmmm ejemmmmm. Lo vendí.
- ¿¡Cómo!? ¿A quién? ¿Que hizo? ¿Por qué no me dijo nada? Era mi única chance de poder cambiar de trabajo e irme de esta oficina esclavizante... Usted es insaciable. Me saca las notas para Los Tilingos, me roba las viandas con el almuerzo, me ocupa el estacionamiento en la entrada y -no conforme con éso- se apropia de mi piloto para televisión y lo vende.
- Pará, pará ¡es un negoción! Mi amigo, el productor es un cazatalentos
- ¿Sabe que? Me cansé, estoy agotado. No pienso torturarme más. Deme la plata que me corresponde y dejemos todo como está. Prometo que no lo voy a demandar ni nada...
- ¿Cómo? ¿Demandar? ¿Deme la plata? Creo que te estás anticipando. El dinero va a aparecer cuando el piloto ya esté filmado y en el aire. Tranquilo, va a funcionar seguro, lo presiento...
- Dios mío, ésto no puede estar pasando... Dígame algo ¿adonde vendió el formato?
- Mi amigo me aconsejó que primero arranquemos en nuevos mercados emergentes, destinos exóticos.
- ¿Dónde? ¿dónde?  ¡No me de tantas vueltas!
- Acá tengo la lista, a verrrrr... Los destinos son: República Árabe Unida, Checoslovaquia y Zanzibar.
- Jefe, usted es un canalla. ¡Vendió mi piloto a tres países que ya no existen! ¡Es un irresponsable! ¡Irresponsable y encima ignorante!
- Bueno, voy a tener que hablar con mi amigo. Ahora, no creo. Me dijo que se iba de vacaciones a Tahiti, otro país que seguro tampoco existe...
- ¡Por qué no seguí trabajando en el kiosco!
- Calma, Joven Redactor. Vos sos EL MEJOR empleado que tengo. A propósito ¿qué tenés para que publiquemos en Los Tilingos?
- ¿Me está cargando? ¿Acaso soy el único que labura en esta redacción? ¡Ésto es inaudito! Se confirma lo que siempre pensé: ¡son todos ñoquis acá!

- ¿Es cierto ésto?
- No me ponga a prueba, Jefe. Todos los empleados hacen la plancha. Están todos acomodados ¿me va a decir que Nancy es su secretaria por su eficiencia?  lo es porque es una solterona desesperada que lo ve a usted como un galán de novela. Los otros redactores -los mellizos Fabián y el Topo- son hijos de su mecánico, al que le debe un montón de plata y Alberto -su "mano derecha"- en realidad trabaja acá porque vive en su barrio y lo lleva en auto a su casa cuando tiene el auto en el taller, osea semana de por medio. Ah, me olvidaba de Marito, el cadete: Usted le paga la pasantía por no pagarle la indemnización de cuando lo atropelló con el auto el año pasado.
- ¿Ya ves? ¿vos creés que alguno de los otros empleados es capaz de hacer semejante análisis de esta redacción? Siempre lo dije, sos EL MEJOR. Ahora andá a escribirte algo, lo que sea, cualquier cosa. Nos come el león!

No hay comentarios:

Publicar un comentario