30/6/11

El hombre que nació sin pulgares

Habían pasado ya unas tres horas del parto y todavía nadie se percató del detalle en las manos del recién nacido. Ni mamá Elsa ni los médicos podían creer lo que estaban viendo. El joven Simón llegó a este mundo sin cuatro de sus veinte dedos, más precisamente sus pulgares, uno por cada extremidad. Se conocían algunos ejemplos aislados en el planeta, no obstante el caso de Simón conmovió a toda la comunidad médica argentina.

El nuevo integrante de la familia Probeta conoció las luces de la fama con tan solo algunas horas de vida, aunque de una manera bastante efímera. Muchos medios se hicieron eco de la malformación congénita del pequeño, pero desde una óptica más banal que científica. Una nota de color a la misma altura del bebé que baila en la web o el nacimiento de un ciervo en el zoo.
Simón Probeta tuvo un crecimiento normal y una infancia completamente  tranquila, como cualquier chico. A pesar de no necesitar tratamiento especial y no correr riesgos de ningún tipo, Elsa (mamá del niño) se encargó de malcriar y sobreproteger a Simón, casi de manera enfermiza. Por causas indescifrables hasta para los especialistas más calificados, Elsa eligió para la educación de su hijo los caminos de la coerción y la inhibición. Dicha tendencia marcó a fuego al jovencito que –con los años- se convirtió en un cúmulo de timidez y apocamiento.

El problema físico de Simón pasaba inadvertido, pero comenzó a ser un inconveniente cuando el niño se enmarañó en las conductas represivas de su madre. De allí en adelante, los obstáculos se irían acumulando. De esta manera, algo tan inocente como un juego infantil pudo hacer mella en la psiquis de un muchachito. Como cuando el pequeño jugaba a la guerra con sus amigos: ante la imposibilidad de hacer el gesto de la pistola, Simón debía siempre conformarse con los cuchillos y espadas imaginarias, es decir en clara inferioridad de condiciones. Algo parecido ocurrió en sus años de adolescente, cuando su grupo de amigos empezó a jugar maratónicas partidas de Pro Evolution Soccer. Lejos de discriminarlo, los muchachos invitaban a participar a Simón, sólo que no regulaban su rendimiento y le propinaban goleadas escandalosas. A Simón no le quedó otra que dejar de verlos y emprender la búsqueda de nuevos amigos que no fuesen aficionados de los videojuegos, lo que fue casi una odisea si se trataba de adolescentes…

El muchacho falto de pulgares fue construyendo una coraza de azoramiento y de falta de iniciativa cada vez más notoria, fogoneado además por las actitudes poco adultas de su madre. Elsa –sin quererlo- fue condicionando y sembrando las dudas en los pasos de Simón, hasta convertirlo en un manojo de temores. El mutismo y su inconveniente físico le impidieron al borrego tomar sus propias decisiones y llevar adelante su carrera. Carecer de dedos gordos le impidió dar veredictos: pulgar arriba/pulgar abajo, algo que jamás intentó ensayar con los otros cuatro. Dicho impedimento lo convirtió implícitamente en un conformista, al que todo le viene bien y nada lo desvía de su eje.
“Un día fui a comer a la casa de mi tía Francisca y me preguntó ¿Te gustó la tarta de brócoli, Simoncito? Yo solo miré al piso, no le pude hacer pulgar abajo. No sabés, era horrible, lo peor que comí en mi vida”

El particular padecimiento de Simón Probeta se acrecienta a dimensiones siderales en estos tiempos de redes sociales. Él se muere por tildar “me gusta” en su perfil de Facebook, de hecho lo hace a cada instante, ante cualquier foto, estado o enlace posteado. Como una exhibición desesperada de algo que nunca tuvo, un canto a la ausencia.

Por recomendación de un amigo, Simón buscó sacarle algún rédito a su problema físico, como una pequeña reivindicación –aunque sea- en términos económicos. La experiencia no fue del todo satisfactoria:”En el circo me dijeron que no les interesaba mucho, que mi problema no era del todo visible para los espectadores y que ya tenían suficiente con los enanos y la mujer barbuda”. También probó suerte en televisión, pero sin demasiado suceso “El año pasado vinieron de Calles Salvajes para hacerme una nota, pero cuando vieron que no vivía en una villa ni tomaba droga, levantaron todo y se fueron. Hasta trajeron un travesti para hacerlo pasar por mi hermano, pero no acepté, por supuesto”.

El camino transitado por Simón Probeta estuvo minado de obstáculos, marcados por las burlas y la discriminación. Por suerte, el muchacho de a poco aprende a soltarse, romper el hielo y ser auténtico, tal como es. Su entorno, sobre todo su madre, empezó a ser más tolerante y flexible. Afortunadamente Simón toma las cosas con calma y buen humor “Peor hubiese sido no tener los índices, ¿no te parece?”



Simón es un buen muchacho, pero nunca hubiese podido escribir esta canción…

23/6/11

Andrés Labarca, un artista en el fisco

  Fue increíble la manera en la que el hijo menor de los Labarca había superado el trance de la muerte de su padre. El joven Andrés –de sólo 20 años- era un aplicadísimo alumno de artes plásticas que a cada paso daba señales de un futuro más que promisorio. Sin embargo, la dura pérdida del jefe de la familia obligó a Andrés a dar un giro considerable en su vida.

Con el fin de ayudar a su madre y tratando de auxiliar la economía familiar, Andrés Labarca abandonó sus estudios de arte y ocupó el puesto administrativo de su padre en la que hoy conocemos como AFIP. La decisión fue realmente dura para el muchacho. El cambio de hábitos y de entorno fue claramente drástico, lo cual le hizo reflexionar más de una vez sobre sus pasos.
Los primeros meses fueron un tanto traumáticos en su nuevo trabajo. No obstante, Andrés no tardó en ganarse el respeto y el cariño de sus compañeros de oficina. Su padre, Eduardo fue uno de los empleados más queridos y apreciados en la Administración, algo que indudablemente contribuyó a la adaptación de su hijo.

El joven Labarca –ya convertido en adulto- estaba cómodo con su empleo y ya estaba empezando a formar una familia. Sin embargo, tenía inconcluso un capítulo de su vida, relacionado con sus años de estudio en la escuela de arte.
Yo tengo una buena relación con mi jefe en la dependencia. Conocía muy bien a mi viejo, así que hay cierta confianza. Una mañana me le planté en la oficina con una carpeta llena de folios y le hice una propuesta.
Concretamente Andrés le presentó a su superior un “proyecto para la intervención artística para las acciones, disposiciones e instalaciones de la Administración Federal de Ingresos Públicos”, tal como figura en una de las carátulas. Aunque sonaba alocado, la intención de Andrés era plasmar su formación y conocimientos artísticos en los diferentes actos e iniciativas del fisco nacional. Sus compañeros de oficina –un poco incrédulos al principio- se terminaron enganchando con el nuevo clima de trabajo. Así lo demuestra el testimonio de Sara, una de las empleadas del lugar: Te confieso que no sé muy bien de que se trata el proyecto de Andrés, pero se labura mejor. Hay un poco de música celta de fondo, un par de sahumerios, un dispenser con té verde. Está copado.

El artista encubierto en el fisco explica las motivaciones de este ambicioso plan de trabajo: Había que cambiarle la cara a la AFIP, nuestro laburo muchas veces se volvía gris y hasta desmoralizante. Además, los muchachos de la Administración no son muy queridos en la calle, por eso decidimos imprimirle un nuevo espíritu a nuestra tarea.
El matiz artístico de Andrés cambió las intimaciones de pago, ahora vienen con un mantra en el reverso para que los contribuyentes reciten al unísono. Los formularios traen además poemas existenciales, reglas nemotécnicas para recordar las fechas de pago y cuestionarios sobre cultura oriental.
La intervención también llegó a las calles. Desde hace unos meses, el proyecto de Andrés cuenta con la colaboración de diferentes elencos para situaciones especiales. Tal es el caso grupo de parkour de Barrio Empalme “New Kids of the Empalm”, que realizó una performance que acaparó la atención de la gente mientras se realizaba la confiscación de bienes de una familia de la zona. Estas instancias extremas eran bastante traumáticas para nosotros. Hoy el arte nos ayudó a enfrentarlas con otra cara, revela el encumbrado oficinista. La semana pasada Andrés pasó por una situación similar. Ante la orden de desalojar una vivienda de morosos, Labarca invitó a sus ocupantes a la reproducción de una rutina teatral en la propia vereda del inmueble. La obra en cuestión se trataba de “Sin hogar ni lugar”, basada en el libro homónimo de Fred Vargas. Fue complicado, hubo muchos gritos y llanto. Pero bueno, el teatro moviliza este tipo de sentimientos, comentó uno de los actores, amigo de Andrés.

Desde el lanzamiento de su intervención artística en la AFIP, Labarca no da abasto en su trabajo. Su estilo profundo y sensible para tratar los frías normativas fiscales, lo han convertido en uno los personajes más requeridos en la oficina. Esto hace que pase muchas horas fuera de casa y descuide un poco sus asuntos domésticos.
Yo estoy muy contenta por él porque siempre quiso retomar su carrera artística y desde que le tocó entrar a la AFIP, lo veía como un imposible. Hoy puede mezclar su verdadera pasión con su principal fuente de ingreso. Las declaraciones pertenecen a Eugenia, la simpática esposa de Andrés, pero -con el correr de la charla- la joven dejó entrever algún descontento: Se que está muy entusiasmado y que su proyecto le demanda muchas horas, pero cada vez estoy más en segundo plano. Cuando lo conocí, era una persona sensible, cariñosa, compañera…  Ahora casi ni me dirige la palabra, se la pasa encerrado. Es más –que ésto quede entre nosotros- hace dos meses que no tenemos intimidad, lanzó Eugenia en un arrebato de confianza que hizo ruborizar al cronista de Los Tilingos.

El proyecto de intervención artística en la AFIP es un éxito y marcha sobre ruedas. Es un momento propicio para que el bueno de Andrés Labarca pida un cuantioso aumento a sus jefes. Una buena terapia de pareja podría ser un buen destino para ese dinero.

Necesitarán una de éstas...


16/6/11

La contestadora del Alberto

Las sensaciones son indescriptibles, me es muy difícil la situación en la que me encuentro. Más de un estudiante avanzado en Psicología podría hacer su tesis de grado con mi caso.
Un día como cualquier otro sonó el teléfono en el living de mi casa. Confiado en que alguien atendería, seguí con mis cosas en la cocina. Nadie levantó el tubo, así que fui a buscarlo por si sonaba otra vez.
Sólo unos cinco minutos después, mi vida cambiaría por completo... 

Ahhhh esa melodía hecha voz, esa impronta. Las significaciones pasaron a un segundo plano y las palabras me envolvieron hasta provocarme un mareo del que no quería salir. Me fue inevitable, el tono de la contestadora me enamoró perdidamente. Un cantito armónico y amigable, una silueta femenina que apenas se advertía desde el speaker de un teléfono inalámbrico.
Estaba pisando ya el terreno de la locura, por lo que decidí no revelárselo a nadie. ¿Cómo le explico a mi entorno que la voz de un mensaje publicitario telefónico me había hecho volver a creer en el amor?

El primer llamado lo recibí hace unos veinte días. Ese contacto inicial me descolocó de tal manera que me hizo cortar el teléfono a los diez segundos de haber atendido. Fue una sensación terrible, no supe como continuar, ¿podré escuchar esa voz nuevamente?... La respuesta llegó solo tres días después.
¡¡¡Riiiiiing!!! ¡¡¡Riiiiiiing!!!
Me abalancé inconscientemente sobre la mesa donde se encontraba el aparato 
y atendí. Por fin iba a poder escuchar el mensaje:

Hola, le hablamos de parte de Alberto Rodríguez Saa. Ésta es una pequeña encuesta de opinión. Por favor no corte.
¿Cómo califica la gestión de Alberto Rodríguez Saa en la provincia de San Luis?
·         Si la considera EXCELENTE, presione 1
·         Si la considera MUY BUENA, presione 2
·         Si la considera BUENA, presione 3
De lo contrario, presione 0 para volver a escuchar las opciones    

Hacía mucho que no experimentaba estas sensaciones. No podía verla, pero sabía que era hermosa, elegante, femenina, complaciente, casi perfecta. Me habían hablado de las “mariposas en la panza”, pero yo creía tener zoológico entero, con serpentario, acuario y granja incluídos.
La impaciencia aumentaba a cada momento. La vuelta al trabajo y al estudio no ayudaron a bajar la ansiedad, sino todo lo contrario: falté a clases y fingí una gripe en la oficina para quedarme en casa junto al teléfono.
El inalámbrico negro sonó cerca del mediodía. Era ella:

Hola, le hablamos de parte de Alberto Rodriguez Saa. Ésta es una pequeña encuesta de opinión. Por favor no corte (no, ni loco –pensaba yo-).
¿Cuál cree que fue el mayor logro de Alberto Rodriguez Saa al frente de la provincia de San Luis?
·         Si cree que fue el impulso a la educación pública y la construcción de más de 120 escuelas en la provincia, presione 1
·         Si cree que fue el reordenamiento del sistema fiscal y los índices de superávit en todos los años de gestión, presione 2
·         Si cree que fue la promoción de producciones cinematográficas y audiovisuales, además del romance del Gobernador con Esther Goris, presione 3
De lo contrario, presione 0 para volver a escuchar las opciones    

No podía seguir más con esta angustia. Quería encontrarla. Su voz me había conquistado, pero no podía quedarme solo con éso. Hablé con la compañía de teléfonos, me contacté con la gobernación puntana. Guglié, rastree las escuelas y academias de locución, pregunté por “la contestadora del Alberto” y no tuve respuestas.
El viernes pasado llegó el último llamado hasta la fecha:

 Hola, le hablamos de parte de Alberto Rodriguez Saa. Ésta es una pequeña encuesta de opinión. Por favor no corte.
¿Cómo piensa que será la gestión de Alberto Rodriguez Saa en caso de imponerse en las próximas elecciones presidenciales del mes de octubre?
·         Si cree que será uno de los grandes presidentes del siglo XXI, presione 1
·         Si cree que será un destacado primer mandatario, presione 2
·         Si cree que tendrá complicaciones en el comienzo –producto de la oposición-, pero redondeará una buena presidencia, presione 3
De lo contrario, presione 0 para volver a escuchar las opciones   

Sé que no es una situación muy normal, lo admito. No deben ser muchos los hombres que se enamoran de una simple voz, pero si la llegaran a escuchar van a saber entenderme. Mis padres ya notaron mi cambio de actitud. Cada vez que suena el teléfono, me ven correr y pegar alaridos como “¡Yo atiendo! ¡Yo atiendo!”

No es fácil convivir con este vacío en el pecho. El otro día tomé coraje y me acerqué a mi padre para contarle lo que me pasaba. Él estaba reposado viendo televisión, no me prestaba demasiada atención. Una cosa llevó a la otra y la charla tomó caminos insospechados. Terminamos hablando de política y yo le transmití seriamente cuál era mi manera de parecer:

Papi, yo ya estoy decidido. Creo que la gestión de Alberto Rodriguez Saa en la provincia de San Luis ha sido excelente. Su mayor logro fue el impulso a la educación pública y la construcción de más de 120 escuelas. Estoy convencido que será uno de los grandes presidentes del siglo XXI.


La contestadora del Alberto todo lo puede.

13/6/11

Opening happening

¡Tuc! ¡Tuc! ¡Tuc! ¿Se escucha?
Bueno, sólo voy a robarles algunos segundos, después van a poder seguir dándole al catering.
¿Me subís el micrófono? Ahí está. Gracias.


Estamos acá para inaugurar oficialmente al blog más intrascendente de sus apasionantes vidas. Hoy arranca Los Tilingos, diario de viaje sedentario. El sitio donde conoceremos relatos por el solo placer de compartirlos y apropiarlos como tesoros simbólicos. Decenas de personas se contactaron con la intención de difundir sus historias de vida. Las hay de todo tipo: de amor, de pasión, de traición, de poder y sus respectivos opuestos. Un puñado de factores -entre ellos la falta de trabajo- empujaron al autor de Los Tilingos a despuntar su vicio quizá menos nocivo: escribir incoherencias. Su poco conocimiento tecnológico y su obstinación le hicieron confiar otra vez en el formato de blog. Sus incursiones anteriores fueron la secuela "Grandes Valores del Fango I y II", dos sitios que acumulan polvo en alguna estantería de Blogger.


Quiero agradecerles al Intendente y al Delegado del SUOEM que limaron asperezas y se juntaron especialmente para esta presentación. También a los responsables de las editoriales Planeta y Sudamericana, que vinieron solo por compromiso, porque ya me anticiparon que ni en pedo van a publicar el libro del blog.
Claro está, Los Tilingos no busca de ustedes algún beneficio económico, ni actos de pleitesía inconducentes. Estos muchachos solo quieren ser oídos y así regalarles un efímero, pero rescatable momento.
A ver, vamos a cortar la cinta... ¡Qué lástima!, no conseguimos de la roja en nuestro cotillón de confianza. Tenemos solo amarilla, espero que no sea de mala suerte...
Gracias a todos por venir, pueden seguir con los sandwichitos.