¡Tuc! ¡Tuc! ¡Tuc! ¿Se escucha?
Bueno, sólo voy a robarles algunos segundos, después van a poder seguir dándole al catering.
¿Me subís el micrófono? Ahí está. Gracias.
Estamos acá para inaugurar oficialmente al blog más intrascendente de sus apasionantes vidas. Hoy arranca Los Tilingos, diario de viaje sedentario. El sitio donde conoceremos relatos por el solo placer de compartirlos y apropiarlos como tesoros simbólicos. Decenas de personas se contactaron con la intención de difundir sus historias de vida. Las hay de todo tipo: de amor, de pasión, de traición, de poder y sus respectivos opuestos. Un puñado de factores -entre ellos la falta de trabajo- empujaron al autor de Los Tilingos a despuntar su vicio quizá menos nocivo: escribir incoherencias. Su poco conocimiento tecnológico y su obstinación le hicieron confiar otra vez en el formato de blog. Sus incursiones anteriores fueron la secuela "Grandes Valores del Fango I y II", dos sitios que acumulan polvo en alguna estantería de Blogger.
Quiero agradecerles al Intendente y al Delegado del SUOEM que limaron asperezas y se juntaron especialmente para esta presentación. También a los responsables de las editoriales Planeta y Sudamericana, que vinieron solo por compromiso, porque ya me anticiparon que ni en pedo van a publicar el libro del blog.
Claro está, Los Tilingos no busca de ustedes algún beneficio económico, ni actos de pleitesía inconducentes. Estos muchachos solo quieren ser oídos y así regalarles un efímero, pero rescatable momento.
A ver, vamos a cortar la cinta... ¡Qué lástima!, no conseguimos de la roja en nuestro cotillón de confianza. Tenemos solo amarilla, espero que no sea de mala suerte...
Gracias a todos por venir, pueden seguir con los sandwichitos.

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